jueves, 29 de agosto de 2013

AUTORIDAD ESPIRITUAL

Autoridad Espiritual de la Iglesia.

Jesucristo es la Cabeza de la iglesia. 

"Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella." Mateo 16:18.


Al pensar en la iglesia, muchos pensamientos vienen a nuestra mente. Regularmente, la iglesia es confundida por el templo por una ignorancia de las Escrituras, pensamos que la iglesia son bancas, son salones donde las personas tienen su servicio dominical.
Por lo contrario, las Escrituras enseñan algo muy diferente. La iglesia es el cuerpo de Cristo, es un organismo vivo; cada creyente es un miembro del cuerpo de Cristo Jesús.
Entender ésta verdad profunda nos ayudará a entender el papel de Cristo y Su iglesia; así como el cuerpo es nada sin la cabeza, así la iglesia sin Cristo no es nada.

Cristo pone a lideres y pastores para presidir
Efesios 1:22;4:15 nos dan ejemplos de ésto.

Sin embargo, Cristo gobierna Su iglesia por medio de pastores y lideres piadosos. Tenemos que tomar en cuenta que éstos pastores o lideres que rigen la iglesia no son mas importantes que las otras ovejas, sino que solo tienen el don de presidir o el don de hablar.

Requisitos para los pastores y para el rebaño de Cristo
En 1 Timoteo 3:1-6, Tito 1:5-9; 2:1-2. se nos habla acerca de algunas características que se les demanda a todo aquel que anhela el obispado, o el deseo de dirigir la iglesia de Cristo.
Los pastores u obispos no son personas perfectas, ni exentas del pecado, mas bien son creyentes maduros, íntegros y santos los cuales han sido llamados por Dios.

Animando a los Pastores y Lideres de la Iglesia.
Por lo general pensamos que aquellos que nos dirigen hacia la perfección en Cristo Jesús no necesitan animo o comprensión de parte de nosotros como ovejas.
Sin embargo, el Autor de Hebreos invita a los cristianos a obedecer a sus pastores y a quienes los dirigen en el Señor. Ellos velan por nuestras almas y nuestro deber como ovejas es: !Ser buenas ovejas! Esto provocara que nuestros pastores sirvan con completa alegría y sin quejas. 13:17











































"Santidad Personal"

Porque escrito esta: Sed Santos, porque Yo soy Santo. 1 Pedro 1:16.
Las palabras del Apóstol Pedro son un llamado a cada uno de los hijos de Dios, a vivir una vida de completa imitación al Dios.
La santidad implica dos acciones:

                                          1.- Apartarse del Pecado.

El primer paso para vivir en santidad es apartarse del pecado. "Haced morir, pues lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría" Colosenses 3:5.

















2.- Consagrarse a Dios.

Pablo les dice a los corintios: Así que hermanos puesto que tenemos tales promesas, limpiémonos de toda contaminación de carne y espíritu, perfeccionando la santidad en el temor de Dios. 2 Corintios 7:1


La santidad define en esencia la naturaleza y conductas nuevas del cristiano que contrastan por completo
con su estilo de vida anterior a la Salvación.

LA SANTIDAD

El deseo de Dios para sus hijos.

1 Pedro 1:16- El principal impulso que nos debería llevar a una vida de santidad es VER que DIOS es Santo; tal es Su pureza y Su odio por el pecado es sin igual; por eso, es necesario vivir y andar como DIOS es. Si sólo comprendiéramos ésta gran verdad, veremos a DIOS como es digno de contemplarlo.

Ahora, aunque la santidad es un mandato para todo aquel que se acerque a Él, el verdadero creyente entenderá ésta orden como una necesidad vital y deleitante mas que un simple ritualismo externo.

Como muchos teólogos, pastores y predicadores han afirmado, el principal motivo por el que pecamos es que encontramos en el acto pecaminoso un placer, un deleite que el pecado nos promete. Por lo tanto, la manera de vencer el pecado no es sólo no querer pecar, sino mas bien, encontrar un placer más supremo, profundo y satisfactorio para nuestra alma, es decir, DIOS mismo.

En conclusión, para vivir en santidad, es menester encontrar nuestro más profundo placer en DIOS mismo, es decir, ver al Santo DIOS y anhelar ser como Él.


Su Impacto Extraordinario en nuestra vida ordinaria.

La santidad, al ser comprendida, al ser practicada, al ser lo que irradia de nuestro ser, convierte nuestra vida ordinaria en algo sobrenatural ante los ojos de los que nos rodean. 

Nuestras vidas impactan tanto la sociedad que nos rodea, que después el mundo mismo empieza a resentir la presencia del cristiano, un rechazo que se aprecia en las Sagradas Escrituras.

El ejemplo perfecto de esto fue el impacto que causó Jesucristo en cada lugar que pisaba, cada vida con la que se encontraba.

Después, vemos éste impacto mas tarde con los apóstoles que testificaban que el Mesías, el Cristo había resucitado y había venido.

Entregando cada partícula de nuestra alma y cuerpo. 

Creemos que la santidad implica sólo grandes áreas de nuestras vidas, es decir, tenemos un pensamiento muy incompleto del verdadero significado y alcance de la santidad. 

Nuestro Señor Jesucristo enseño ésta grande verdad. El Señor Jesús no sólo consideraba el pecado como el acto, sino mas bien su fuente, raíz y su origen: el corazón humano.

Al dar la enseñanza en el Sermón del Monte sobre el adulterio, el enseña su audiencia que no sólo el acto es pecado sino también el pensamiento que se ha concebido en nuestro corazón y mente.

A que quiero llegar con éste punto...para vivir en santidad, no sólo debemos entregar nuestro cuerpo al Señor sino nuestra alma.

A modo de conclusión, la carta a los hebreos nos dice lo siguiente: "Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor" Hebreos 12:14.